fbpx

Protección UV

Para que la protección de una lente de sol sea máxima tiene que ser del 99% al 100%. Para conseguirlo tienes que tener una protección UV400, que es un filtro que te protege completamente de los rayos UV, incluyendo los rayos UVA y los UVB. Esto significa, para los más “técnicos” que la lente de tus gafas será capaz de bloquear cualquier rayo UV con una longitud de onda de menos de 400 nanómetros.

OjO: No se debe de confundir la protección UV con que las lentes sean polarizadas o no. Son conceptos muy diferentes. La polarización tiene que ver con la disminución de reflejos de luz, no con la protección del ojo.

Pero no todas las lentes de sol con protección UV400 son iguales. Existen distintas categorías que se adaptan a los distinto usos que le demos a las gafas.

 Categoría 0: Ofrece la menor protección de todas Pasa entre 80 y un 100 % de la luz y son de color más bien claro. No es la opción más aconsejable.

 Categoría 1: Para zonas más nubladas o que no tienen sol intenso. Tienen normalmente un color suave y filtran un poco más de luz que las de la categoría anterior. Aun así, no son las más recomendables si te vas a exponer a una luz muy intensa.

 Categoría 2: Opción intermedia y ya tiene un tono más oscuro. Te sirve para casos en los que hay bastante luz, pero no llega a ser suficiente para las situaciones en que esta es muy intensa.

 Categoría 3: Son las ideales para todo tipo de uso son más oscuras y solo dejan pasar entre un 8 y un 18 % de la luz. Es suficiente para la mayoría de casos con luz intensa, excepto para las situaciones más extremas.

 Categoría 4: Es la más alta y corresponde a lentes muy oscuras. Esta opción está pensada para situaciones en las que la luz es demasiado intensa, como en el caso del alpinismo o excursiones al desierto. Muy importante: no se trata de gafas de uso diario, pues no está permitido conducir con ellas. Esto significa que, si optas por esta opción, tendrás que tener unas gafas de sol aparte para el día a día.